Decidí no llorar
Y entonces decidí no llorar, porque sabia que si lloraba me habría perdido a mi misma...a mi misma en esos ojos azules como el océano, en esa boca dulce, que aun sin haberla probado, la había llegado a desear tanto, a esas manos que necesitaba como el café cada mañana. Así que, decidí no llorar, porque si lloraba estaría definitivamente e irrevocablemente enamorada, y el amor era un lujo que no me podía permitir
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